DOMINIO WEB- Qué necesitas saber antes de comprar y por qué yo uso mi nombre

La decisión sobre cuál será tu dominio web, mucho más allá de elegir con qué compañía vas a comprarlo, es un parteaguas. Provoca una sensación muy similar a encontrar el nombre perfecto para tu negocio, de hecho, en la mayoría de los casos son lo mismo.

Si vas comenzando tu negocio en línea, el momento de decidir el nombre de tu dominio web y comprarlo es el símbolo de que las cosas van en serio. Es como si tu pequeño bebé hubiera crecido y ahora ya tuviera una identificación oficial. 


¿Prefieres ver y escuchar que leer? Hay video más abajo :)


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El momento en que supe que alezenteno.com ya era realmente mío y no sólo un plan en mi cabeza,  marcó el inicio de mi negocio online.

Pero tiempo antes de ese día, dediqué muchos pensamientos y tiempo de investigación a descifrar si usar mi nombre era la mejor opción para mi. 

Si tú te sientes un poco en esa encrucijada, hoy te comparto algunas notas sobre

qué es un dominio y cómo adquirirlo, y las 4 consideraciones que tuve para decidirme a usar mi nombre,

pero que también sirven si tú estás buscando un dominio diferente. 

Pero primero, déjame contarte una pequeña historia...

El nombre que inicialmente planeé para este blog (que iba a tener un corte ecologista) era Te K’angi.

Del otomí:  Te= Vida    /    K’angi= Verde

Para mi lógica y en un intento de burda adaptación del otomí a la gramática española:   Te k’angi = Vida verde.

El otomí es la lengua indígena más hablada en mi estado natal, Querétaro, así que me pareció una bella forma de expresar mi entusiasmo por los “temas verdes”.  

Oh, grande fue mi desilusión cuando, al investigar más a fondo y preguntar a una profesora verdaderamente conocedora del tema, me enteré que mi frase no tenía sentido alguno.  Empezando porque k’angi o verde, en el otomí es un verbo.

Creí que con eso aun podía trabajar, pues quedaba algo así como “vida que verdea” y la propuesta de destinar nuestras a vidas a verdear –sin albúr- el mundo, es coherente con mi ideología. 

Además se me explicó que la palabra para vida, en el otomí “Te”, es la misma que se utiliza para decir sien, porque para los otomíes la vida se encuentra dentro de nuestra sien. ¡Aun más perfecto! La analogía otomí de que la vida se encuentra dentro de la cabeza guardada en ese espacio entre la oreja y el ojo, envolvía de alguna forma esa parte que tanto me importa resaltar de que al explotar nuestra imaginación y creatividad estamos realmente honrando nuestra existencia. 

El caso es que, para mi tristeza, para que la frase tuviera algún sentido en la lengua otomí (y no se tratara sólo dos palabras pegadas al azar por una inexperta como yo), debía quedar –en otomí de San Ildefonso Tultepec- así: xi nk’angi ar nte… Digamos que conserva lo poético, pero resulta muy poco pronunciable para el hablante mortal que no sepa descifrarlo (yo no lo tengo muy claro todavía).

Para no ofender a nadie con mi mala adaptación de esta lengua prehispánica, decidí no usar el nombre planeado, por mucha ilusión que me hiciera. 

Sin embargo, y por eso lo comparto, me encantó la metáfora que, en algún mundo paralelo donde las lenguas funcionaran más a mi favor, mi unión de palabras te k’angi podría ser: la vida en nuestra sien (creatividad, imaginación) que verdea (a este mundo que nos necesita con una consciencia más ecologista)…

¿Entonces cómo fue que finalmente me decidí a usar mi propio nombre?

¿Qué es esto del dominio para tu web?

El dominio es básicamente lo que va después de la triple W cuando alguien escribe la dirección de tu situio web. En mi caso es alezenteno.com, en tu caso probablemente será elnombredetunegocio.com o .net. Si eres de las que necesita una explicación más larga y complicada, puedes checar la definición en Wikipedia.

Si haz escuchado el termino subdominio y te entró la duda, se refiere a los dominios gratuitos que manejan diversas plataformas para construir sitios web o blogs. Por ejemplo tunegocio.weebly.com, tunegocio.wix.com o tunegocio.blogspot.com. Quiero hacer énfasis en que si vas en serio con tu negocio, usar un subdominio nublará el profesionalismo de la imagen de tu marca.

Es mucho mejor adquirir tu dominio personalizado.

Una vez que sabemos lo que es un dominio, las dos cosas que necesitas determinar a continuación son cómo lo comprarás y lo más importante: cuál será.

Para lo primero, depende un poco de cómo hayas decidido construir tu página. Si le vas a pagar a un experto para hacerlo, seguro que podrá guiarte. Te recomiendo asegúrate de saber a través de qué compañía está adquiriendo tu dominio y cuándo debes renovarlo para que no lo pierdas si en un futuro contratas a alguien más para encargarse de tu sitio web.

Si lo harás por ti misma, hay distintas opciones. Puedes adquirir tu dominio a través de namecheap.com, bluehost.com, godaddy.com, neme.com, y muchísimos proveedores más.  Los primeros dos son los que en lo personal he visto recomendados más veces. El precio de un dominio ronda los 12dls anuales.

En el caso de que vayas a construir tu página usando plataformas como Squarespace.com (que es la que yo utilizo), wix.com o wordpress.COM, estás compañías te facilitan adquirir  tu dominio directamente a través de ellas.

Squarespace te ofrece tu dominio gratis por un año y comienzas a pagarlo una vez transcurridos los primeros 12 meses de la adquisición de tu sitio web. 

¡ojo!

Cuentan a partir de la adquisición del sitio, si te tomó 3 meses tener listo el diseño y los contenidos y publicas hasta entonces, esos meses ya contaron dentro tu año gratis. Squarespace también te permite integrar dominios comprados con un tercero, así checa si esto te interesa al momento de decidirte por una plataforma.

Ahora a lo divertido:

¿Qué nombre de dominio debo usar para mi sitio web?

Y estas consideraciones son básicamente las que debes tener al momento de elegir el nombre de tu marca.

1. ¡Claridad ante todo!

Quizá no sea la primera vez que me escuches decir esto, y te aseguro que no será la última, pero si algo he aprendido a la mala es que si tus objetivos no son claros, tanto en los negocios como en prácticamente cualquier ámbito de tu vida, darás pasos para llegar a ningún lado.

Así que hazte las siguientes preguntas antes de decidir el nombre para tu web:

  • ¿Qué tan en serio vas con lo que quieres compartir?

  • ¿Será la casa virtual de tus productos o servicios?, ¿O se trata de un hobbie y quieres montar un blog para hablar sobre un tema que te apasiona?

  • ¿Tu web será una manera de compartir alguna experiencia (un viaje por el mundo, cómo te pusiste en forma o la organización de tu boda)?, ¿Con qué fin quieres compartir dicha experiencia?

  • Si tienes un negocio establecido ¿Cuál es el futuro que tienes planeado para el negocio?, ¿Es tu proyecto de vida y quieres desenvolverte en él lo más que puedas, durante todo el tiempo posible?, ¿O se trata más bien de una empresa que en un futuro te gustaría vender?

  • ¿Eres experto en algún servicio y tu página web será una herramienta de posicionamiento y tu tienda virtual?


Responder preguntas como estas te ayudará a descifrar qué tipo de nombre utilizar.

En mi caso, deseo que mi sitio web sea como la casa en la que puedo recibir a posibles clientes, que sea una herramienta de posicionamiento, y un espacio donde pueda compartir mis conocimientos sobre temas que me encantan a través de este blog, por lo que usar mi propio nombre es buena idea pues la gente que siga mi canal directamente comenzará a asociar mi persona con los temas de los que hablo.

Una vez que tengas tus objetivos personales más claros

Al elegir el nombre de tu dominio web, deja espacio libre para crecer

2. No te cases con una sola idea

Este punto no aplicará para todo el mundo, pero si el marketing de contenidos será parte de tu estrategia, (y debería serlo) me gustaría que tuvieras en cuenta que gran parte del chiste de crear tu sitio web es poder comenzar un blog donde poder escribir o hacer videos lo más constantemente posible, y mantenerte inspirada para así poder inspirar a los demás.

Por supuesto que debes elegir un nicho y definir tus temas, pero también debes dejar espacio para evolucionar. Tú crecerás, aprenderás cosas nuevas e irás cambiando y vendrán nuevos temas apasionantes a tu vida. Tu blog y, por ende, tu dominio deben dejar lugar para ese crecimiento. Si te decides por algo tan especifico como “cupcakesdevainilla.com”, lo más probable es que pronto el nombre quedará corto a comparación de todo lo que tienes para compartir. Busca algo que vaya bien con tu tema principal y que la gente dentro de tu nicho pueda apreciar, pero ten siempre en mente dejar espacio para respirar.

Una nota sobre esto:

Hace tiempo, para lograr un buen posicionamiento dentro de las búsquedas de Google, contar con un dominio muy evidente asociado con tu nicho (por ejemplo: arreglosflorales.com) podía ayudar a posicionar tu página, pero esto ha dejado de ser una variable importante. Tu página se posicionará, entre otras cosas, gracias a los contenidos y títulos de los posts en tu blog, así que concéntrate en los contenidos y no en lo evidente que pueda ser el nombre de tu dominio.

Esta fue otra razón para elegir mi nombre. Aunque tengo claro mi objetivo y un tema, sé que también quiero tener la libertad de hablar sobre cosas que quizá no se relacionen al 100% sin que, de plano, se vea muy fuera de lugar con relación a mi dominio web.

3. Elige algo corto, original y memorable.

Recuerda que el nombre de tu dominio debe ser lo suficientemente sencillo como para que tus seguidores puedan teclearlo sin problemas en el buscador. Debe ser algo fácil de recordar y fácil de deletrear.

Con esto no quiero decir que deba ser aburrido, estoy segura de que puedes encontrar algo muy original que suene a que se escribió en este planeta.

Nuevamente, mi nombre facilitaba mucho la tarea en este sentido. Es corto y fácil de recordar, y desde los años en que empecé a cantar, la gente me ubicó por mi primer nombre en diminutivo (Ale y no Alejandra) y mi primer apellido, por lo que  me siento cómoda.

4.¿.com,.net,.org?

¿Qué es esto? Se llama extensión. Tu dominio se va a dividir en dos partes, la primera es el nombre de tu negocio, y la segunda es la extencion, el .com .net .info o .algo.

Lo más común es que todo mundo quiera comprarse el .COM (que viene company), pero si por ahí el dominio que querías ya está comprado, puedes probar con .NET (de internet). Yo no recomendaría hacer esto pues puede suceder que tus seguidores o posibles clientes se confundan y no lleguen a tu página y, sobre todo, lo que buscamos es que seas original y DIFERENTE. Si ese nombre maravilloso que tanto te costó fraguar ya pertenece a alguien más, será porque el perfecto para ti es otro, ¡sigue generando ideas!

Las extensiones .ORG y .EDU, por ejemplo, tienen otro tipo de funciones, la primera es para organizaciones y la segunda para páginas relacionadas con educación formal. Obtener el .EDU tiene ciertos requisitos, por lo que deberás informarte si consideras que es la mejor opción para ti.

Es fácil entender que prefiriera usar mi nombre bajo este criterio pues no existe un homónimo en la red y pude tener el .com que quería así que estamos bien :)

Quiero concluir señalando que no sugiero que forzosamente debas usar tu nombre propio como dominio. Si tu web es para una tienda o una asociación, puede que no quede bien.

Analiza bien qué deseas lograr con tu página y déjate llevar, ten siempre en cuenta a tu cliente o seguidor ideal, imagina los momentos en que hablarás de lo que haces, plantéate cómo harás para invitar a los demás a que visiten tu página, o cómo la defenderás cuando corresponda, y juega con los nombres que tengas en mente hasta encontrar aquel que te deje satisfecha.




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Te mando un fuerte abrazo, nos encontramos muy pronto y recuerda: